Diagnóstico
Qué revisar en la moto después de una caída
Antes de arrancar, mira lo que te mantiene en la carretera: frenos, dirección, ruedas y gas.
Te has caído. Un tumbo en un semáforo, un resbalón con la moto parada, o una caída rodando. La moto está en el suelo, la levantas, y parece que no tiene nada.
Lo primero no es la moto, eres tú. Si te duele algo, si te has dado en la cabeza o no te encuentras bien, primero eso. La moto espera.
Lo segundo, y es lo que más importa de esta página: una moto que “parece que no tiene nada” puede tener los frenos tocados, la horquilla doblada o una llanta con una grieta que no se ve. Después de una caída no se sigue rodando sin revisar lo que te sostiene. Una caída pequeña no avisa de lo que ha tocado.
Antes de nada: lo que se hace con la moto en el suelo
- Apaga el motor y quita el contacto.
- Mira si pierde algo. Si huele a gasolina o gotea, no la arranques.
- Levántala con cuidado, sin tirar de manetas ni de espejos: pueden estar rotos.
Y, si el sitio es seguro, haz fotos de los daños tal como está, antes de moverla más de lo necesario. Luego te harán falta, y más si hay seguro de por medio.
¿Qué se mira, y en qué orden?
Por seguridad, no por lo que se ve más. Los arañazos del carenado impresionan, pero no son lo que te deja tirado.
- Frenos.
- Dirección y horquilla.
- Ruedas y neumáticos.
- El puño del gas y los mandos.
- Fugas, cables y piezas sueltas.
Y al final, cuando lo importante esté bien: luces, espejos, carenado.
Frenos
Es lo primero, siempre.
- La maneta y el pedal. Que no estén doblados ni rotos, y que tengan tacto: si la maneta se va al fondo o queda blanda, no sigas.
- El disco y la pinza. Que no estén doblados, ni rozando, ni con golpes.
- Líquido de frenos. Si hay manchas en el disco, la pinza o el latiguillo, hay una fuga. Es la señal más seria que puedes ver.
- ¿Gira libre la rueda? Con la moto firme, haz girar cada rueda a mano: no debe rozar, ni atascarse, ni sonar raro.
Dirección y horquilla
- El manillar. Mira la moto de frente: manillar y rueda delantera tienen que estar alineados. Si el manillar está torcido respecto a la rueda, algo se ha movido.
- Gíralo de tope a tope. Tiene que moverse suave, sin saltos, sin roces con el depósito o el carenado.
- Las barras de la horquilla. Rectas, sin golpes, y secas. Si hay aceite, y más si llega al disco, no sigas rodando. → La horquilla de tu moto pierde aceite
Ruedas, llantas y neumáticos
- Las llantas. Una llanta de aleación golpeada puede tener una grieta que no se ve a simple vista. Una llanta abollada o agrietada no se endereza a ojo.
- Los neumáticos. Cortes, rajas, bultos en el costado. Y la presión.
- Alineación. Las dos ruedas en línea cuando miras la moto desde detrás. Si no lo están, puede haber un bastidor doblado.
El puño del gas y los mandos
El puño del gas, el primero. Gíralo y suéltalo: tiene que volver solo y del todo. Si se queda enganchado, la moto sigue acelerando sola. Es de lo más peligroso que puede quedar tocado tras un golpe en el manillar.
Luego, las manetas (que no estén rotas ni dobladas, que embrague y freno tengan recorrido), las estriberas y el pedal de cambio y de freno: si están doblados, no entran las marchas o no frena el pedal.
Fugas, cables y piezas sueltas
- Gasolina, aceite, refrigerante. Debajo de la moto, y en el depósito si se ha golpeado.
- Cables que cuelgan. Del gas, del embrague, de las luces. Pueden engancharse en la rueda.
- Carenados rotos cerca de las ruedas, o suelto algo que pueda caer.
Y si la moto no arranca después de la caída
Muchas motos llevan un sensor de caída que corta el motor cuando se tumban. No se rearma solo: con la moto vertical, hay que quitar el contacto y volver a darlo. Si aun así no arranca, o se apaga, lo explicamos entero aquí: → Tu moto no arranca: por dónde se empieza a mirar → Arranca y se apaga a los pocos segundos
Y las luces, los espejos y los intermitentes, cuando lo importante esté bien: → No funcionan los intermitentes (o las luces) de la moto
¿Puedo seguir rodando?
Si hay cualquier daño en los frenos, la dirección, la horquilla, una llanta o el gas: no. Ni un trayecto corto.
Si pierde gasolina o líquido de frenos: no. Ni la arranques.
Si tira hacia un lado, hay un ruido nuevo, o simplemente no estás seguro de qué tiene: no. Pide que la recojan.
Si has mirado todo lo de arriba y está bien, aun así lo prudente es que la vea un taller antes de volver a la carretera. Hay daños que no se ven con los ojos.
Más vale una moto recogida por una grúa que una caída por no haberla revisado.
Si hay seguro de por medio
- Haz fotos antes de reparar nada, como están.
- Avisa a tu aseguradora antes de empezar. Es ella quien decide si manda a un perito, que es la persona que valora los daños.
- No repares ni cambies nada hasta que te digan.
Tú decides dónde la llevas. El informe lo hace el perito; nosotros te damos el presupuesto de lo que tiene la moto, y no se toca nada sin que lo aceptes.
¿Cuándo traerla?
Ya. Aunque parezca que no tiene nada, y más si pensabas seguir con ella.
En Shogun Motors se revisa la moto entera por seguridad, no por lo que se ve: frenos, dirección, horquilla, ruedas, mandos, fugas y luces, con el manual en la mano. Y se te dice qué es seguridad, qué es estética y qué puede esperar. → Revisiones por kilometraje
Otros síntomas
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