Shogun Motors

Diagnóstico

Tu moto no arranca. Por dónde se empieza a mirar

No es una avería, son tres. Y lo que hace el botón al pulsarlo te dice cuál de las tres tienes.

Le das al botón y no pasa nada. O hace un clic y se queda. O el motor da vueltas pero no llega a prender.

Esas tres cosas son averías distintas, aunque desde el sillín se parezcan. Y lo primero que hay que hacer, antes de tocar nada, es saber en cuál de las tres estás. Eso solo lo sabes tú, porque tú eres el que la oye.

Aquí abajo está el árbol completo. Empieza por la pregunta de arriba y sigue por la rama que te toque.

¿Qué pasa exactamente cuando le das al botón?

Esta es la pregunta que parte el problema en tres. Contéstala y ya has hecho la mitad del diagnóstico.

Lo que pasaLo que significaA dónde vas
No se enciende ni el cuadro. Sin luces, sin testigos, sin nadaNo llega corrienteNo hay luces, aquí abajo
Se enciende el cuadro, pero al botón solo hace un clic y no giraLlega corriente, pero no la suficiente para mover el motor de arranqueHace clic y no gira
El motor da vueltas pero no llega a prenderHay corriente de sobra. Falta chispa, gasolina o compresiónGira y no prende
Prende y se apaga a los pocos segundosEs otra avería distintaArranca y se apaga

Si no se enciende ni el cuadro

No llega corriente. Y el orden de mirar va de lo más tonto a lo más caro, porque lo tonto es lo que pasa la mayoría de las veces.

1 · El cortacorriente y el contacto. El interruptor rojo del manillar, el que corta el motor. Si está en posición de paro, la moto no hace nada y parece muerta. Se mira primero porque es gratis y porque pasa más de lo que la gente admite.

Y algo que pasa mucho y casi nadie mira: esos botones se ensucian por dentro. El cortacorriente y el propio botón de arranque acumulan suciedad en los contactos, y entonces le das y no pasa nada aunque el botón esté sano. Un spray limpiacontactos lo resuelve muchas veces, y cuesta lo que cuesta un bote de spray.

2 · Los bornes de la batería. Flojos o con sulfato (esa costra blanca o verdosa) cortan el paso de la corriente aunque la batería esté bien. Se aprietan y se limpian.

Ojo con esto, que es barato pero hay que saber leerlo: el borne flojo pasa muchísimo, sí, pero su síntoma típico no es el cuadro muerto del todo. Es la moto que titila, o que se corta yendo por la calle: la vibración mueve el borne, se pierde el contacto un instante y vuelve. Si tu moto hacía eso antes de quedarse parada, ahí tienes la pista. Si el cuadro no enciende y nunca dio cortes, mira igualmente los bornes (es un minuto) pero no te quedes ahí.

3 · El fusible principal. Fundido deja la moto entera sin corriente. Se mira a simple vista: el hilo de dentro está partido. Si lo cambias y se vuelve a fundir, no insistas: hay un cortocircuito y eso ya no es cuestión de cambiar fusibles.

4 · La batería, descargada del todo. Es la causa más común de que no se encienda ni una luz.

Y aquí está la pregunta que de verdad importa, y que casi nadie se hace: si la batería está descargada, ¿por qué se descargó? Una batería sana no se vacía sola estando la moto parada. Si la cargas, arranca, y a los pocos días vuelve a estar muerta, el problema no es la batería: es que algo se la está comiendo, o que el alternador no la está cargando mientras ruedas.

Eso tiene su propia página, porque es un lío aparte: → Se te descarga la batería sola

Si hace clic y no gira

El cuadro se enciende, le das al botón, y suena un clic seco. O varios clics seguidos. Pero el motor no se mueve.

Ese clic es buena señal en un sentido: significa que la orden está llegando. Lo que falta es fuerza.

Lo más probable: la batería está floja. Tiene carga suficiente para encender las luces del cuadro, pero no para mover el motor de arranque, que es lo que más corriente pide de toda la moto. Por eso una moto puede tener las luces encendidas y no arrancar: no son la misma exigencia.

Cómo se comprueba sin aparatos, y hay un truco: enciende el contacto y mira los testigos del cuadro mientras le das al botón de arranque. Si las luces bajan de golpe o se apagan al pulsar, la batería no está dando lo que hace falta.

El truco es ponerte en un sitio poco iluminado, o a la sombra, o de noche. A pleno sol no vas a ver que los testigos se atenúan, y esa atenuación es justo la señal que buscas.

Y una advertencia antes de seguir: no insistas dándole al botón. Esta prueba se hace una vez, o dos. Darle a lo bruto no arregla nada, acaba de matar la batería que ya estaba floja, y si detrás hay algo agarrotado puedes hacer más daño. Las comprobaciones son cortas y rápidas, y si no sale, se para.

Cuántos voltios: el número que todo el mundo busca

Antes del número, lo que hace falta entender, porque la electricidad se explica mal en todas partes: el voltaje es el índice de carga, o sea cuánto le queda dentro. El amperaje es la fuerza que puede dar. Y el ohmiaje es la resistencia interna de la batería, que es lo que se estropea con los años. Son tres cosas distintas, y por eso una batería puede marcar voltaje y aun así no mover el motor de arranque.

Con eso dicho, el corte práctico: una moto deja de encender, en general, alrededor de los 11 voltios. Por ahí anda la frontera.

Y un dato que casi nadie usa: la propia batería lo lleva escrito por fuera. En la caja o en la carcasa viene cuánto tiempo de carga necesita para llegar a los miliamperios que pide, que es lo que de verdad la deja en condiciones de mover la moto.

Si la batería está bien y sigue haciendo clic, entonces se mira:

  • Los bornes y el cable de masa. Un contacto malo da exactamente este síntoma.
  • El relé de arranque, que es el que hace el clic. Puede oírse y aun así no estar cerrando el circuito de potencia.
  • El motor de arranque, con las escobillas gastadas. Y ojo con esto, porque va más allá del propio motor: unas escobillas acabadas pueden llegar a agarrotarlo.
  • Que el motor esté pillado. Aquí ya no es eléctrico: si la moto está gripada, o si se ha roto una correa y ha llegado a pillar el cigüeñal, el motor de arranque empuja contra algo que no se mueve y lo único que oyes es el clic. Es la razón de peso para no insistir con el botón.

Lo que NO es esto: los seguros de arranque. El caballete, la maneta de freno o el sensor de caída no producen un clic: lo que hacen es cortar la chispa o el encendido, así que su síntoma es otro. Si te hace clic, no los busques aquí: están más abajo.

Si gira y no prende

El motor de arranque hace su trabajo, la moto da vueltas con ganas, pero no llega a encender.

Aquí la corriente no es el problema. Falta una de tres cosas: chispa, gasolina o compresión. Y se miran en ese orden, porque ese es el orden de probabilidad y de coste.

Los cortes: lo primero, porque es gratis

Antes de mirar chispa y gasolina, descarta lo que corta el encendido. Son interruptores que la moto lleva para tu seguridad, y cuando uno falla la moto gira perfectamente y no prende nunca:

  • El cortacorriente del manillar, el rojo.

  • El caballete lateral, la pata de cabra: si está bajado, o si el interruptor que lo detecta falla, no hay encendido.

  • Los sensores de las manetas de freno.

  • El sensor de caída, el que corta el motor si la moto se tumba. Si se ha quedado disparado o falla, corta y la moto gira pero no prende. Es una causa que despista mucho, porque por fuera no se ve nada raro.

    Y ojo, porque no siempre da el mismo síntoma. Este sensor no corta lo mismo en todas las motos: en unas corta la bomba de gasolina, en otras la chispa, y en otras las dos cosas. Por eso en unas la moto gira y no prende nunca, y en otras arranca y se apaga a los pocos segundos. Es el mismo sensor y la misma avería, contada de dos formas según lo que corte tu modelo. Si lo tuyo es lo segundo, el árbol es este otro: → Arranca y se apaga a los pocos segundos

    Dos cosas gratis que puedes comprobar tú, y valen para las dos versiones: el sensor no se rearma solo. Pon la moto vertical y quita y da el contacto (llave a OFF y otra vez a ON). Si tras eso arranca, el sensor estaba haciendo su trabajo. Y si a alguien le han quitado el asiento o un carenado hace poco, mira que el sensor no esté montado del revés: van marcados con una flecha o un “UP”, y puesto al revés detecta caída siempre.

Gasolina

Empieza por escuchar. Da el contacto sin arrancar y agudiza el oído: en una moto de inyección la bomba de gasolina suena, un pitido corto de un par de segundos. Si ese pitido no está, ya sabes por dónde va el problema y te has ahorrado media tarde mirando bujías.

Pero ojo con fiarte del pitido, que aquí está la trampa: hay bombas que suenan perfectamente y aun así no dan presión, porque lo que está roto son los manguitos de dentro. Así que el pitido en silencio es una respuesta clara, y el pitido sonando no es garantía de nada: solo significa que la bomba recibe corriente y gira.

Si la gasolina no llega al motor, casi siempre es la bomba. Y son dos cosas distintas, aunque desde fuera se vean igual:

  • Que la bomba no gire, y entonces es un problema eléctrico: fusible, relé, conexión o el propio motor de la bomba.
  • Que gire y no empuje, por los manguitos internos reventados o por el filtro de dentro.

Una bomba no la vas a abrir tú, y no hace falta. Nadie espera que un particular desmonte una bomba de gasolina. Lo que sí puedes es llegar sabiendo que el problema viene de ahí, y eso le ahorra al taller la mitad del camino.

Lo demás que deja a un motor sin gasolina, y que sí puedes mirar:

  • Que no haya en el depósito. Mira el nivel de verdad, no el indicador. Los aforadores mienten, y más en scooters.
  • Gasolina vieja. Una moto parada meses tiene gasolina degradada que ya no prende bien. Es de lo más habitual en motos que vuelven de un parón largo.
  • El grifo de gasolina, en las que lo llevan: cerrado o en reserva cuando no toca.
  • Filtro de gasolina obstruido.
  • Motor ahogado. Si has insistido mucho con el botón, puede haber entrado demasiada gasolina y ahora no prende por exceso. Huele: si huele mucho a gasolina, es eso.

Chispa

  • Bujía sucia, gastada o mojada. Si sospechas que la has ahogado, sácala: si sale mojada de gasolina, ahí lo tienes.
  • Capuchón o cable de bujía en mal estado, con fugas de corriente.
  • Bobina de encendido fallando.

Y si al sacar la bujía sale mojada de refrigerante, para ahí y tráela. Eso no es un problema de chispa: significa que la culata está mala y hay una fuga hacia el cilindro. Seguir dándole al arranque con refrigerante dentro del cilindro no arregla nada y sí puede acabar de romper el motor.

Compresión

Es lo último porque es lo menos frecuente y lo más serio. Si el motor no comprime, no hay explosión por mucha chispa y mucha gasolina que haya.

Una causa que sí se ve en el taller: la holgura de válvulas fuera de medida. En palabras que ya están en nuestra web: las válvulas demasiado apretadas no cierran bien y la moto cuesta arrancar o no se mantiene a ralentí.

Si a tu moto le toca reglaje por kilometraje y encima cuesta arrancar en frío, esa pista vale. → Reglaje de válvulas

Lo demás (segmentos, válvulas pisadas) ya es motor abierto, y eso no se diagnostica desde el sillín.

Y si es un scooter: tres comprobaciones que valen medio diagnóstico

Estas tres se hacen en un minuto, sin herramientas, y te resuelven más o menos la mitad del diagnóstico antes de que nadie toque la moto.

1 · La maneta de freno. Casi ningún scooter arranca sin apretar un freno. Si el interruptor de la maneta está sucio o gastado, aprietas y la moto no se entera.

2 · Escucha la bomba de gasolina. Da el contacto, sin arrancar, y escucha: tiene que sonar un pitido corto. Si no suena, el problema va por ahí. Si suena, no lo des por descartado (una bomba puede sonar y no empujar), pero al menos sabes que le llega corriente.

3 · La pata. Que esté recogida, y que el interruptor que la detecta funcione.

Y una corrección a lo que se lee por ahí: en los scooters, el caballete lateral muchas veces no lleva sensor. Se confunde con la pata porque van juntos, pero no es lo mismo. Lo que sí llevan algunos modelos es un sensor de tracción, para saber si la rueda está apoyada en el suelo. Algunos, no todos, así que no des por hecho que el tuyo lo tiene.

Y si la tuya arranca a patada pero no con el botón, ya sabes que el motor está bien: el problema es eléctrico, de batería para arriba. Eso te ahorra media hora de buscar donde no es.

¿Qué puedes comprobar tú antes de traerla?

Por orden. Ninguna necesita herramienta especial.

  1. El cortacorriente rojo del manillar y que el contacto gire bien.
  2. Los bornes de la batería: apretados y limpios.
  3. Da el contacto y escucha la bomba de gasolina. Ese pitido corto de dos segundos.
  4. El nivel de gasolina de verdad.
  5. La maneta de freno apretada y la pata recogida.
  6. Mira los testigos mientras pulsas, a la sombra: si bajan de golpe, es batería.
  7. Cuánto lleva parada. Si son meses, la gasolina y la batería son los dos primeros sospechosos, en ese orden.

Y tres respuestas que valen media hora de taller. Apúntalas antes de venir:

  • ¿Se enciende el cuadro, sí o no?
  • ¿Gira el motor, hace clic, o no hace nada?
  • ¿Desde cuándo está parada, y arrancó bien la última vez?

Esto no es para que te arregles la moto tú. Es para que llegues a Shogun Motors sabiendo contar lo que hace. Una cosa es que el mecánico tarde media mañana en descubrir que la bomba de gasolina no suena, y otra es que se lo digas tú al entrar. Esas pistas se traducen en tiempo, y el tiempo se traduce en cuándo te llevas la moto y en lo que cuesta el trabajo.

¿Cuándo dejar de insistir?

Dos avisos que ahorran dinero:

No sigas dándole al botón. Insistir con la batería floja la acaba de matar, y si es por gasolina, lo que consigues es ahogar el motor y complicar el arranque cuando sí toque.

Si cambias el fusible y se vuelve a fundir, para. Hay un corto, y buscarlo a base de fusibles es tirar dinero y jugar con el sistema eléctrico.

A partir de ahí hace falta medir, y medir son herramientas.

Y si la moto lleva mucho tiempo sin que le miren nada, esto suele ser un síntoma de algo más general. En una revisión por kilometraje se mira, entre más de veinte cosas y según el manual de tu moto, la batería, la tornillería y todo el sistema eléctrico y de luces, no a ojo. → Revisiones por kilometraje

Si no arranca y no quieres seguir adivinando, no sigas: eso lo miramos en Shogun Motors.

Otros síntomas

Estamos en Puente de Vallecas. Si quieres que la miremos, llámanos y lo vemos: 919 22 12 45.

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